Acostumbrados
a los vestigios que hablan de nosotros
irse con la calma
y la inercia
Hay dos tipos diferentes
(de forma elemental)
uno que comienza y termina en la boca
invadiendo y abrasando levemente
las comisuras de los labios
y otro que recorre el paladar en un viaje finito
hacia el bulbo raquídeo
como un martilleo suave en la nuca
Tú, eres una sonrisa eléctrica y dulce
pero todavía no has traspasado la frontera
al éter, y me invade ese miedo incólume
a la herida del amor propio
que tiene su fundamento
en un terror certero
de cuando ser un super héroe no era tarea infame
de cuando amar, sólo era decir "sí quiero"
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